Han
pasado ya tres días desde que me llamó Miguel Ángel para darme la tan
desagradable noticia de que había fallecido Chema y aún hoy estoy impresionado.
Necesito
sentarme delante de mi blog y dedicarle unas líneas a un hombre que aunque no
le he tratado demasiado, siempre me ha parecido buena persona. Siempre estaba
atento a lo que le comentabas y era muy sosegado en sus respuestas, cuando yo
algunas veces le he preguntado cosas relacionadas con Cevico, sus respuestas siempre
eran claras y concisas, fruto del conocimiento que supone vivir toda una vida
viendo los mismos parajes y a los mismos parroquianos del bar, casi como una
enciclopedia viviente.
Se
me va hacer difícil no volver a ver su imagen caminando por las calles del
pueblo, cosa a la que me había habituado hasta ahora, porque era muy frecuente
el verlo trajinando en sus labores cotidianas ayudando a Asun, o dando su
habitual paseo nocturno.
Pero
desgraciadamente la vida es así, tal vez dentro de la desgracia se me ocurre
pensar, que ha fallecido estando disfrutando de unas vacaciones y en compañía de
su esposa del alma Asunción; esto no es para nada una compensación pero en
estos momentos quiero encontrar algo de claridad entre tanto color negro.
No
quiero que esta blog sea una pagina necrológica, acordándome ahora de todos sus
familiares, pero a todos ellos les doy un fuerte abrazo y el próximo verano que
ya habrá pasado un tiempo prudencial, se lo daremos personalmente Lola y yo.
Adios
Chema.
No hay comentarios:
Publicar un comentario